En la reunión 2016 de CICADA, Dean Yibarbuk de Warddeken Land Management Ltd. habló sobre la relación entre los habitantes de Arnhem y el Estado. Repasó las medidas históricamente excluyentes del gobierno australiano contra el manejo de tierras por las comunidades aborígenes, especialmente en cuanto al derecho indígena de administrar quemas controladas en el Área Protegida Indígena Warddeken. Él enfatiza:
“Utilizamos el fuego por varias razones: no solo usamos el fuego para nuestro manejo de la conservación sino también para la curación de la tierra, de la gente, y de las plantas y animales nativos. El fuego es una herramienta que hemos utilizado desde el principio, desde hace mucho tiempo hasta hoy.”
Dean Yibarbuk de Warddeken Land Management Ltd. Fuente: https://www.slideshare.net/TERNCOMMS/indigenous-land-management-dean-yibarbuk
Antes del movimiento por los derechos a la tierra en Australia, la influencia del poder colonial mantuvo la prohibición de la práctica aborigen de la gestión de quemas, lo cual causó un aumento notable en el número de grandes incendios arrasadores en 40% de la región anualmente. Sin embargo, en 1997, el proyecto West Arnhem Land Fire Abatement (WALFA) comenzó como el “primer proyecto de gestión de incendios de sabana que usa prácticas tradicionales de gestión de quemas junto con el conocimiento y la investigación científica para mejor controlar el alcance y la severidad de los incendios forestales de sabana y así reducir los gases de efecto invernadero.”
WALFA se originó a partir de una asociación central entre los propietarios aborígenes de tierras tradicionales y los grupos de exploradores indígenas con Darwin Liquefied Natural Gas como una colaboración para compensar el carbono emitido por este último actor a través de su planta de gas natural. Como resultado, “el proyecto WALFA está reduciendo el equivalente de más de 100,000 toneladas de CO2 cada año. […] A cambio, Darwin LNG está pagando a los administradores de quemas indígenas alrededor de $1 millón cada año por proporcionar este servicio.”
MIRAR (INGLÉS)
FIRE WITH FIRE – West Arnhem Land Fire Abatement (WALFA) project (2015) – Warddeken Land Management Limited Ver en YouTube →
Jon Altman (derecha), director fundador del Centro de Investigación de Políticas Económicas Aborígenes en la Universidad Nacional de Australia, conversa con John Mawurndjul (izquierda), socio de investigación a largo plazo y artista de renombre internacional. Fuente: Chris Gregory, 2015.
“Poder ir a su tierra y poder vivir ahí también, esa es la buena vida.”
Dean Yibarbuk y Jon Altman en un sitio de arte rupestre cerca de Kabulwarnamyo, escarpa de la Tierra de Arnhem.
“Nuestra visión es tener personas saludables que vivan y trabajen en nuestras tierras saludables en Kuwarddewardde. Queremos que la administración de nuestras tierras esté en nuestras manos ahora y en el futuro.”
Altman también estudia los impactos de los proyectos de desarrollo del norte de Australia. Él analiza los efectos que el crecimiento urbano, las industrias extractivas, el turismo, la agricultura comercial, y la ‘armonización’ que la tenencia de la tierra podría tener en los territorios que están titulados a los pueblos indígenas de Australia.
Mapa de comunidades indígenas en Australia y titulación Indígena (Fuente: “A White Paper for Black Australia” by Jon Altman, 2014).
“El informe se imagina el norte de Australia como una versión incompleta del sur templado de Australia que necesita rectificación urgente, pero ¿de quién es este interés?”
Jon Altman con su “hermano menor” (djakerr) Samuel Namunjdja. Fuente: Chris Gregory, 2015. John Mawurndjul y Kay Linjiwanga miran viejas fotos con Jon Altman, Maningrida. Fuente: Chris Gregory, 2014.
Jon Altman es un investigador que trabaja con el pueblo Bininj, así como con otras poblaciones indígenas de Australia. Él explora los “Planes de Vida” de los pueblos indígenas y cómo sus visiones del ‘Buen vivir’ no superponen necesariamente la visión del gobierno australiano de “la buena vida”. Altman argumenta que, mientras que los pueblos indígenas están preocupados con la vida y la adquisición de los medios de subsistencia en los bosques, el gobierno australiano está tratando de avanzar en una agenda neoliberal atrayendo a los pueblos indígenas al mercado de trabajo.